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UNA DOLOROSA “VERDAD”

                                                                                                                 Por Ernesto Parga Limón

“Porque de la abundancia del corazón habla su boca”

Lucas 6:45

Recuerdo la ocasión anterior que hablé con él, Josér estaba feliz, exultante. Reconocerse como parte de esa historia le llenaba de íntima satisfacción. Aunque la tradición familiar nunca le fue desconocida, «cuántas veces escuchó a Baudel, su padre, referirse al esfuerzo hecho virtud de muchos que lo antecedieron». Por la mañana, me dijo, había leído incidentalmente en los viejos cuadernos del abuelo Vihelmo, con primorosa letra, la relación de deudas adquiridas, su dificultad para solventarlas, la esperanza puesta en una lluvia oportuna que diera una buena cosecha para poderles dar un poco más a sus hijos. Esto le produjo una alegría que se le escapaba y se volvía un torrente de palabras.

­ꟷ Ciertamente todos somos préstamo, lo que somos es en buena medida lo que los demás hacen por nosotros; somos su sacrificio, tenemos─, insistía con emocionada locuacidad, ­─lo que nuestros padres y nuestros abuelos se esforzaron en darnos por mera generosidad, por amorꟷ. Josér seguía entusiasmado y agradecido con su historia; no intenté detenerlo, su relato era como si fuera el mío y quizá también el tuyo, amable lector. Josér hablaba de lo mismo que yo siento y creo, del sentido de pertenencia a una estirpe que me prefigura y me orienta a ser lo que estoy llamado a ser.

  ꟷLas deudas se pagan y generan intereses, no deseo otra cosa que hacer lo mismo y un poco más de lo que hicieron por mí el abuelo Vihelmo, y Baudel mi padreꟷ; agregó Josér, emocionado como quien firma un pagaré que sabe que habrá de cumplir a como dé lugar.     ꟷEs cuestión de honor, de gente bien nacida que quiere lo mejor para su familia, que se superen cada día un pocoꟷ. Yo también lo creo y aspiro al progreso de mis hijos.

Sin embargo, hoy que volvimos a reunirnos, mi amigo es otro, tiene el rostro demudado, no tiene ya ese  brillo en la  mirada que le producía la enorme gratitud por su pasado y sus esfuerzos personales en pagar la aludida deuda con la historia familiar.

Sin duda algo grave pasó… en Josér nada queda del noble orgullo vuelto compromiso y esperanza. Algo pesa como un fardo sobre su espalda. Me asusta el cambio, es muy drástico. Para resolver mi duda sobre lo acontecido a mi amigo y para intentar ayudarle le pregunto. ¿Qué te ha pasado, porqué esa sombría expresión que te acompaña? Me ve mientras piensa, sin duda le cuesta articular una idea, y finalmente muy pausadamente me dice:

 ꟷEra necesario saber la verdad, aunque duela, la única manera de poder entendernos es reconocernos con toda nuestra bajeza y mezquindad, eso hemos sido por generaciones hasta ahora; ambición pura. No podemos tapar el sol con un dedo.  las razones que nos da son inobjetables, más claro ni el agua, además cómo dudar, él sabe lo que dice, por eso es el líder.  Duele mucho, pero se agradece mucho también y más cuando se sabe que es por nuestro bien, que no hay aquí asomo de revancha, ni venganza ni mucho menos complejo, como algunos quieren hacernos creerꟷ.

 ꟷLo que más valoro-, prosiguió Josér, –es pensar en todo lo que le costó decírnoslo, sin duda sufre más que nosotros, claramente un líder nunca quiere hacer daño a su pueblo, pero es así, la verdad, es dura, pero es insoslayableꟷ.


Yo quise intervenir, pero no me atreví, era tal la gravedad en el rostro de mi amigo, que no atiné a regalarle un comentario que disminuyera su pesar.


Que duro es percatarteꟷ, dijo Josér contrito, ꟷque vives en la mentira, que toda tu estructura de principio y valores es falsa y peor aún, ruin y perversa. Y pensar que valoré el esfuerzo de mis padres y de mis abuelos, que pensé que progresar era ético, ¡oh! cuánto me duele saber que lo creí y que también lo fomenté, sembrando esas semillas malditas en el corazón de mis hijosꟷ.

ꟷPero en qué cabeza cabe, cuánto habíamos sido manipulados para aceptar, como si fuera bueno, el egoísmo que se esconde en el progreso, en el querer estudiar, tener casa y cosas.ꟷ

ꟷ Pero por fortuna ahí está él, el supremo líder que nos ayuda a entender la verdad profunda de las cosas, para quitarnos la venda de los ojos.ꟷ

ꟷPero que perverso fue Baudel, mi propio padre engañándome-, prosiguió mi amigo aún más afectado, ꟷtrabajando de sol a sol, en lugar de descansar, dando el nefasto ejemplo de luchar para superarse, esmerándose en dar a sus 6 hijos estudios universitarios para que vivieran mejor que él, y para que tuvieran más oportunidades en la vida, Hoy lo sé… en realidad mero “egoísmo aspiracionista”ꟷ.

ꟷAl líder le agradezco el haberme librado de ese pernicioso virus que ataca a todo los clasemedierosꟷ


Josér se alejó silente, sin esperar una réplica de mi parte, yo tampoco pude dársela, tan solo contemplé su lento andar sin rumbo ni destino, arrastrando la amarga huella que deja en las almas buenas el discurso del odio y la mentira sistematica y machacona.


Y yo, en tanto, aquí sigo sin entender cuál es el motivo real de todo esto.

¿Y tú lo entiendes?