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LA HORA DE LA PATRIA

Por Ernesto Parga Limón

Ya se llegó la hora, el próximo artículo en donde nos encontraremos, amable lector, tendrá ya visos de los resultados de la jornada electoral del 6 de junio.

Hoy no tengo ganas de fabular ni de recordar ninguno de los libros que me han impactado, hoy no. No es además justo que lo haga en el extremo en que está colocada la patria. Dejo a un lado todo afán de divulgación cultural, para apelar a que, en nombre de la amistad que por este espacio hemos fraguado me permitas decirte lo que pienso, sin rodeos y sin tapujos, acerca de las elecciones que tenemos en puerta a tan solo una semana.

O entendemos que tenemos, cada uno de nosotros, un mayúsculo desafío o no entendemos nada.   

Se juega, repaso rápidamente, la conformación de la cámara de diputados federal, esto no es cosa menor, especialmente si atendemos a la necesaria división de poderes pilar de nuestro sistema democrático.

El excesivo poder y la soledad con que se ejerce en el presidencialismo mexicano dicha responsabilidad, es absolutamente apabullante. Se llega a identificar al ejecutivo, esto no es ninguna exageración, con un Tlatoani que se sabe tocado por los dioses, o su símil contemporáneo, tocado con la “corona moral” que dan 30 millones de votos. Es algo que debe ser controlado, maniatado; incluso para el bien de quien detenta este poder de una manera tan absurdamente ilimitada.

Nadie, sin contrapeso, podrá evitar equivocarse cada vez más, conforme lo va carcomiendo la hybris; tan perniciosa como frecuente en los absolutistas.  Porque el que no oye, porque ya carece de interlocutor calificado (ya nadie lo es en su soledad), y el que no se sujeta…  enferma de desmesura y de paranoia.

Ser aconsejado, primero y ser controlado en los excesos es tan bueno para el presidente como para la patria, ese es el objeto de la independencia y soberanía que se propone con la división de poderes.

Las empresas tienen concejo directivo, las madres intentan siempre ofrecer otro ángulo al padre para que no se equivoque en sus decisiones, los padres se hacen aconsejar de sus hijos en la toma de decisiones importantes, el amigo verdadero nos muestra el error. Es de naturaleza humana la necesidad de ser orientado.

Pero cuando uno de los poderes abyectamente hace voluntaria sumisión al ejecutivo, así se le exija públicamente que “no le cambien ni una coma”. Cuando no hay un verdadero concejo porque el gabinete es florero, que solo recibe indicaciones sobre lo que hay que decir y cómo habrá de decirse. Y cuando como en una sola voz, los dirigentes del partido en el poder se suman casi con saña, a las descalificaciones arteras que se hacen en las mañaneras sobre el árbitro electoral.

La cosa va mal para el país, la cosa va mal para el presidente.

Yo les aseguro que los fidelísimos amigos del presidente: Los Delgado, Los Ebrard, los Monreal, serán los sepultureros de la falacia histórica llamada 4T, que hoy ayudan a edificar. Ya veremos el triste “otoño del patriarca” según retrata Gabriel García Márquez, el epílogo solitario de quienes han detentado tanto poder en tantos lugares de nuestra América lastimada.

Quizá estarás ya, querido amigo, planteando mentalmente tus objeciones. -Todos los ejecutivos han controlado o pretendido controlar el congreso y al legislativo- …me dirás. Es justo responderte que aquí no hago panegírico de ningún partido ni de ningún político, solo entiendo que es importante que existan contrapesos especialmente ante una personalidad como la del presidente actual, que manifiesta repetidamente su desprecio, por las instituciones, por la ley y por el árbitro electoral.

El estado soy yo, con toda seguridad es una frase que no le parece tan repugnante a quien, investido de una autoconstruida autoridad moral, tal como lo fue la autoridad divina para Luis XIV, sigue sintiéndose un elegido que ha recibido un mandato y  toda la fuerza de los héroes del pasado y que, para fortuna del pueblo, han reencarnado todos juntos en su salvífica y mesiánica figura.

No regales tu voto, ejércelo a conciencia, aun si eres partidario del presidente, regálale la maravillosa oportunidad de ser aconsejado y de tener contrapeso; permítele que atienda al realidad de los datos verdaderos, quizá así; bien asesorado, deje de mirarse en el espejo de Hugo Chávez a quien considera, él lo ha dicho innumerables ocasiones, un héroe para el pueblo venezolano.

Piensa en la patria que quieres que tengan tus hijos. Una tierra de pluralidad respetuosa y no de polarización que divide, una patria con muchas voces en donde sea posible manifestar la oposición al gobierno y a sus decisiones sin que le endilguen, al que lo hace, los peores calificativos.

Porque el estado somos todos… y no un solo hombre. Vota por México.

 Vota en conciencia, vota responsablemente.